jueves, 7 de abril de 2011

El que espera desespera.

Estoy esperando a que me llamen sobre un trabajo, no tengo que contar las ganas tan inmensas que tengo de lograr este trabajo. Desde que dejé mi empleo anterior he vivido un tiempo extraño, a veces difícil otras muy feliz. Pero un tiempo de aprendizaje en donde he podido poner mi vida en orden, me he reconciliado con la familia, conmigo mismo, he vuelto a mis raices y he podido encontrar una serenidad que no habia tenido en muchos años solo roto por la incertidumbre de no tener trabajo y tener que hacer frente a las deudas.
Ahora en este momento declaro que me van a dar el trabajo de Sol Meliá en Cancún. Lo declaro y pide a las fuerzas del Universo que me ayuden a conseguirlo. Volver a Cancún y hacer el mismo proceso, ordenar mi vida allí, conciliarme con el lugar con los personajes y salir en lugar de la puerta de atrás por la puerta grande, como un Señor. También poder solucionar el tema de las tierras y hacer las cosas bien como hay que hacerlas.
La vida me va a dar una segunda oportunidad y esta vez la voy a aprovechar. Suspendí 2 y 3 de BUP. Y volví a suspender 2 y volví a suspender 3 ya no más tropiezos, hay que reflexionar sobre tus acciones y las consecuencias. Tomar las decisiones correctas y nunca más sentir pena por mi mismo. La excelencia es dar el máximo de ti en todo. En el trabajo dar todo. En el deporte sigue como hasta ahora y veras que en unos meses el resultado va a ser espectaculares.
La vida te exculpe si te dejas y aprendes de las lecciones que te da hace una bella forma, pudiendo a veces a ser una obra maestra...pero como todo en la vida puede tener un efecto contrario y si luchas y no te alineas, mejor no lo mención. Aunque no hay reglas para nada. El ser humano es tan grande que se puede sobreponer a todo.
Miro por mi ventana mientras escribo, escucho los ruidos de los coches, escucho también a los pájaros cantar y a los niños jugar. Es la misma ventana por la que he mirado tantas veces. Pero ahora quizás y solo quizás miro de otra manera. Miro al horizonte y veo esperanza, veo paz, amor y me siento tranquilo mientras escribo, escribir me hace estar mejor. Voy a escribir un libro, una historia...pero no cualquier historia, una de verdad, una historia que enganche y no deje indiferente al que la lea.
Me acaban de llamar del Hilton, es curioso esta vez se trata de alguien de RRHH para concertar una cita para hablar con el Lic. Ricardo, para ver detalles del puesto de Director de operaciones. Mira que si me dan el trabajo, voy a ser cauto y a no echar las campanas al vuelo ni nada por el estilo. Voy a ser profesional en la entrevista, a escuchar lo que me dice, tomarme unos segundos antes de responder y a dar respuestas inteligentes. Y si me dice que no, decirle lo gran profesional que es y que de verdad les deseo lo mejor. Pero como la esperanza es lo último que se pierde yo confío en que sean buenas noticias.
Vuelvo a mirar por la ventana y escucho los coches, los niños pero ya no escucho a los pájaros.
Hoy me siento distinto, serenidad es la palabra . Distinto y sereno que bueno!, es sin duda una buena manera de sentirse...
Miro por la ventana y el sol me deslumbra, los mismos coches y los mismos niños, ni rastro de los pájaros.
Hoy escuchando a mi hermano he empezado a admirarle. Me ha dicho una cosa y es que lo que tenga que llegar llegará que la vida tiene un ritmo que es su propio ritmo y por mucho que queramos acelerarlo, es el ritmo de la vida. Pero yo creo que el ritmo es de la vida pero el compás lo ponemos nosotros, y depende de nosotros entrar en ritmo o estar fuera de ritmo. Y justo cuando entramos el compás y afinados con la vida, no la vida con nosotros sino nosotros con la vida es cuando los tiempos coinciden y los tiempos de la vida y los tuyos son el mismo.
Yo no se si hay vida después de la muerte, puedo tener mis propias creencias, ideas, sentimientos...que realmente no le importan a nadie pero lo que si se, por que lo vivo es la grandeza de la vida y como hay un principio que la rige y que allí está. Está y a modo de mentor de maestro guía nuestros pasos por que la vida tiene un plan y ese plan es que triunfes y vivas una vida plena. Y si no es así te lo hará saber. Puedes estar conectado contigo mismo o no, saber escuchar tu voz interior o podrás al contrario ser una persona fría y no escuchar nada pero te lo hará saber igual quieras escucharlo o no. Habrán algunos que sabrán rectificar, reconocer sus errores y seguir hacia delante y ser una obra maestra, una bella escultura.
Y otros seguirán igual. Yo quiero ser una bella escultura...que así sea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario